• Arte de la Inspiración

    • La búsqueda de la felicidad, control psíquico, y retro-elegancia, son algunos de los ingredientes de este filme de Planos Cosmatos

    Reajustando el Color del Pasado: Beyond the Black Rainbow (2010) / 

    Hay un cine que no se quiere ubicar ni asumir en este incierto presente de pocas posibilidades de solución funcional. Estas cintas recrean un pasado inmediato, pero exploran imaginando y construyendo caminos que no se tomaron. Una sensación de no querer despertar de una adolescencia tardía, de esa ilusión temprana del artista, una manera de conservar la inocencia intacta. Estás cintas terminan siendo sueños plagados de nostalgia colorida, que son extremadamente placenteros.

    Situada en 1983, Beyond the Black Rainbow (Planos Cosmatos, 2010), estéticamente es un flashback de los intentos tempranos del joven David Cronenberg intentando hacer ciencia ficción influido por sus lecturas de William Burroughs, encontrando una estética tan interesante que lo disculpaba del presupuesto que manejaba. Curiosamente, la estructura dramática esta más cerca de los cuentos de hadas que solía hacer Jim Henson también en los 80´s, con un visionario uso de marionetas mezcladas con actores, que transmutaban en arquetipos, como la joven Jennifer Connely o el macabro David Bowie, más cerca de cintas como Labyrinth (1986) o The Dark Crystal (1982).

    Con una banda sonora que mezcla progresivo electrónico, quizá aludiendo a lo que solía hacer Tangerine Dream para cintas como Firestarter (Mark L. Lester, 1984), y sonidos atmosféricos que nos ayudan a situarnos en este peculiar instituto de experimentación psicológica, donde la pequeña Elena (Eva Bourne) está recluida contra su voluntad. Barry Nyle (Michael Rogers) es el psicótico director gurú de este centro que ha llegado a ser casi una secta, y que juega con la potente mente virginal de Elena, en busca de sintetizar el poder que quiere obtener.

    Llama la atención la monocromía gracias al color mediante la iluminación, sus contrastes diseñados a fondo y el elegante despliegue de arte que con poco hace mucho. Este minimalismo retro se obtiene al abrazar la película cinematográfica en contra del registro digital tan popular hoy en día, rodando en 35mm cuando casi no se hace y tratando de resolver los efectos en cámara y de manera física, al contrario de recurrir a una computadora. Como si se tratará de investigar, a través de una antigua consola de video, la telepatía y la transformación física, los fenómenos de mutación y transmigración del alma se exploran como temas de obsesión en el hombre, que más que hacerlo avanzar lo hacen detenerse ante su egoísmo perenne.

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