• Urbanismo de Vanguardia

    • Países como China, Japón y Cuba, desarrollan desde hace décadas granjas urbanas.

    Las granjas urbanas, un estimulante pulso de desarrollo / 

    Sótanos de los edificios, lotes baldíos, jardines compartidos, son algunos de los espacios que pueden funcionar para desarrollar granjas urbanas. Azoteas, bodegas y casi cualquier lugar, pueden transformarse en centros de producción de alimentos, pues técnicas como la hidroponía, que funcionan con riego y luz artificial, han acrecentado las posibilidades para lograr cultivos de casi cualquier índole, en prácticamente cualquier espacio.

    Hoy, países como Alemania y Canadá están comenzando a implementar, masivamente, granjas urbanas. En el caso de Alemania, esta práctica ha crecido sobre todo mediante el uso de lotes baldíos –lo cual implica doble ganancia, pues se sintoniza con iniciativas de regeneración urbana. En el caso de Canadá por ejemplo, en el centro de Vancouver, la Universidad de Columbia Británica, construyó una granja adaptada al mercado tradicional. Lo anterior no solo se traduce en un pulso económicamente rentable, también permite a la población urbana reconectar con la naturaleza –con los múltiples beneficios que esto implica.

    En Kenia, la organización italiana llamada Cooperazione Internazionale (COOPI), ayuda a algunas comunidades a producir comida en grandes bolsas de composta. Cuba, enfrentada a la falta de abastecimiento de combustible tras la desaparición de la URRS, recurrió a incorporar granjas a las ciudades, para evitar transportar los productos. Hoy este país cuenta con 200 granjas urbanas que producen lechugas, tomates, pimientos, papas, espinacas, hierbas y otros cultivos, los cuales abastecen los mercados locales. Otro caso notable es Japón, donde se produce arroz en los sótanos de los edificios, utilizando luz artificial y tecnología hidropónica.

    Una iniciativa particularmente interesante es la de Meine Ernte, compañía alemana que renta parcelas de tierra, proveyendo de  las herramientas e incluso de las semillas, sin embargo, los contratantes, son los encargados de cuidar sus cultivos.

    Las granjas urbanas están creciendo en número, gracias a la popularización de estilos de vida más saludables y procesos de producción sustentablemente rentables. Esta adaptación del cultivo a las metrópolis, abarata los alimentos, propicia una interacción más armónica al interior de una ciudad, y estimula el contacto de sus habitantes con la naturaleza. En pocas palabras, una inmejorable herramienta para enfrentar algunos de los más complejos retos urbanos. 

    Tagged: granjas urbanas, Agentes de Cambio, alimento, urbanismo Credits: Imagen (Cyrus Dowlatshahi for Brooklyn Grange)